En el segmento Pulso contra la Trata entrevistamos a Alejandra Mángano, fiscal federal y cotitular de la Protex. En su intervención analizó las nuevas modalidades de la trata en su interacción con la virtualidad, cómo se ven afectados los formatos de explotación tradicionales, las nuevas figuras que surgen en las organizaciones criminales, y los riesgos de no abordar la importancia de la “identidad virtual” entre las nuevas generaciones.
En esta mutación de la trata al ámbito de la virtualidad, cómo ves vos, desde la Protex, ese lugar casi privilegiado para investigar estos delitos, cómo se manifiesta hoy por hoy la trata de personas?
Vemos que en los últimos cinco años aproximadamente, ha habido o se ha empezado a desarrollar un mercado del sexo virtual, que es una diferencia con lo que podíamos ver en la mayoría de los casos de trata sexual anteriormente. Se abre como un nuevo modelo de negocios que antes no estábamos vislumbrando, por lo menos en Argentina, con la misma intensidad. Lo que en general nosotros teníamos antes es que redes sociales, internet, y demás, funcionaban, en general, como formas de captación o como medios para la captación de personas víctimas de explotación sexual, y hoy lo que vemos es que además de funcionar como un medio de captación, en esos mismos tipos de plataforma sucede la explotación, o a través de esas plataformas sucede la explotación. Y eso es, de alguna manera, requiere roles criminales distintos. En el sistema prostibulario tradicional lo que nosotros teníamos muchas veces era… bueno, el de seguridad que está en la puerta, la encargada que es la que un poco maneja el grupo de las chicas, el rol obviamente del recaudador, el jefe, los sistemas de corrupción asociados al control policial callejero, y hoy, estos roles criminales, en la explotación a través de internet varían. Brevemente tenemos la participación, no solo de personas que saben y desarrollan programas de internet, tenemos el monitoreo, el rol del monitor que es una persona que está en contacto directo con las víctimas ejerciendo un control físico durante las jornadas de explotación, que a veces son jornadas muy extensas. Es decir, lo que nosotros notamos es que algunas formas de control de la sexualidad se reproducen también en la virtualidad pero se ejercen de una manera diferencial. Tenemos también el rol de las coach, es decir, todas las chicas o las mujeres que ingresan en estos mercados tienen a una referenta mujer que es la que les dice cómo lo tienen que hacer, de qué manera, que se tienen que bancar, que no… y después tenemos también asociado todo lo que tiene que ver con el manejo de esa ganancia, porque a diferencia del sistema prostibulario tradicional que la mayoría se maneja en efectivo o por aplicaciones de pago, en la virtualidad existe un desarrollo distinto que tiene que ver con plataformas de pago, pago con tarjeta de crédito, criptoactivos, criptomonedas, y todo esto nos lleva a un plano que es necesariamente internacional, porque para poder conseguir todas estas evidencias necesitamos la cooperación de otros países, entonces es un escenario distinto, que ofrece nuevos desafíos de investigación, y que al mismo tiempo ofrece también…o nos da el desafío de repensar cierta forma de vulneración de derechos que por ahí, antiguamente, no se reconocían de la misma manera no?, si alguien no te toca, igual puede haber abuso sexual, o de que manera puede haber un menoscabo en la sexualidad de una personas aún estando de manera remota a través de una pantalla no?.
El año pasado hubo un primer fallo de explotación sexual en el ámbito virtual, si bien había sido una situación mixta porque la captación se dio de manera presencial, pero luego la explotación se daba de manera virtual. El fallo desarrolla esta idea del control de la víctima, y uno entiende o la primera impresión es que, cuando la explotación es virtual el sometimiento es menor, sin embargo el fallo explica que la coerción, el sometimiento era igual o incluso peor que en formato de explotación tradicional, esto es algo que ustedes perciben? es decir hay un patrón que empiecen a ver que indica que el sometimiento es mayor en la explotación virtual que en la presencial o física?
Nosotros lo que si podemos ver, bueno ese fallo es un fallo que como vos bien decís como también había prostitución presencial, es decir, la explotación se daba en un contexto virtual y presencial, pero después tenemos otros casos con un alto grado de avance en el poder judicial en donde la explotacipon fue solo virtual. En lo que tiene que ver con el control, es decir el rol del tratante en toda la cadena de la explotación en el sistema prostibulario tradicional y en el virtual, siempre es un rol que es a demanda. Es decir, la coerción se ejerce en la medida en que esto es necesario para cumplir con el negocio. Lo que nosotros sí podemos ver, a diferencia del sistema prostibulario tradicional, es que hay muchas mujeres que ingresan en esto pensando que lo que van a hacer es más leve o no es lo mismo que la exportación sexual presencial, y hay una mayor sensibilidad a la hora de notar que sí, que es lo mismo o peor, y entonces la reacción de la coerción es mayor, o sea hay amenazas, se utilizan medios que, si se quiere, son más propios de la “trata dura”, o de la llamada trata dura, que del famoso fiolo o el explotador tradicional. Pero lo que sí nosotros también detectamos es que esto de mayor o menor gravedad es algo que puede ser casuístico, puede haber un caso de explotación virtual con mayor violencia o coerción, o puede haber uno con menos, pero lo que no es casuístico, y que es más propio de la trata digital, es el efecto que tiene en la identidad digital de esa persona y en el tiempo, es decir una persona que se somete a filmaciones de ese tipo a streams de ese tipo, tiene un temor significativo a que esas imágenes se divulguen por internet y ya no pueda controlar su imagen, y esa forma de coerción es muy especifica, por ejemplo, de los casos de distribución de imágenes de abuso sexual infantil, es decir de la llamada pornografía infantil, los explotadores juegan con esa idea, es decir, la coerción se ejerce sobre la base de “mira que esto se lo voy a mandar a tus familiares” y “mira que se lo voy a mandar a tus compañeros de la escuela” o “mira que esto se lo mando a tus jefes”, les dicen “no se imaginan que están haciendo eso”, entonces esa trascendencia que tiene la divulgación de la imagen en internet, es como una huella que queda mucho más rigida, y genera un temor o es un mecanismo de coerción muy efectivo y ese si es mas propio de la explotación virtual.
Si, justamente Alejandra estás mencionando esto de la huella digital, eso que queda cuando las personas subimos algo a las redes. En este sentido te quiero preguntar si vos notas que las consecuencias en la vida de las víctimas son más, menos graves? y si los mecanismos de asistencia, o los pocos mecanismos con los que se cuenta actualmente, tienen contemplada estas secuelas, que ya de por sí son graves, pero teniendo en cuenta esto de que van a seguir siendo explotadas a futuro, cómo se aborda esta situación, si bien no es de tu ámbito, pero cómo lo ves?
Yo creo que es un desafío de los organismos de asistencia. Los casos aparecen… en la trata lo que nos pasa, a todos quienes trabajamos con trata, a ustedes incluso también, es que te sorprende la modalidad antes y uno después va viendo a esa nueva modalidad de qué manera la va asistiendo, el enfoque de asistencia a las víctimas para mí siempre tiene que ser a medida de las necesidades de cada modalidad y de cada víctima, con lo cual se está trabajando sobre esa idea de la identidad digital como un bien, o un valor de las nuevas generaciones, o sea que las nuevas generaciones vienen con una impronta mucho mayor en lo que es el desarrollo de su personalidad en este sentido que nuestra generación, que no es una generación digital, y que nosotros, de alguna manera, fuimos adquiriendo todas estas facilidades de internet, pero hoy en día los niños y los chicos, la generación digital digamos, crece y desarrolla su personalidad también a través de internet. Entonces ese daño a la identidad digital, es un daño que hay que empezar a trabajar y reparar. Yo no podría decir, porque sería muy injusto, si el daño ese es mayor o peor que el de la prostitución en sentido tradicional. Todos los estudios que he leído durante años y todas las víctimas con las que he trabajado tienen un daño emocional, físico, psíquico muy significativo en la explotación sexual tradicional y esto me imagino que puede ser distinto, pero no sé si mas o menos. Lo que sí está claro es que hay conceptos y hay situaciones de riesgo que también hay que trabajar y que hay que empezar a actualizar a la hora de la detección del delito, cómo empiezan a funcionar las escuelas, los docentes, los grupos de padres, incluso los chicos, como los propios grupos de amigos empiezan a ser los que detectan. Nosotros tenemos hoy un caso en Salta donde es una niña, una compañera del colegio la que empieza a decir, “che a mi compañera le está pasando esto”, entonces me parece que la sensibilización y la prevención hay que adelantarla a esas instancias, por ahí uno antes hacia capacitaciones de trata en tercero, cuarto, quinto año del secundario y hoy creo que tenemos que adelantarlo a séptimo grado, primer año, aunque cueste, porque por ahí son temas un poco difíciles de abordar en la escuela, pero me parece que es ahí donde hay que apuntar.
La semana pasada conversamos con tu colega, con la fiscal Laura Mazzaferri, y nosotros le preguntamos respecto de la legislación, si era suficiente, y ella, vinculado al tema de las organizaciones coercitivas, nos decía que ponía un poco más el acento en generar una práctica jurídica, que en su momento también hubo que hacer lo mismo con las formas más tradicionales de trata, pero que entendía que con la legislación actual alcanza para poder trabajar respecto a las organizaciones coercitivas y que era más importante ir generando esa cultura jurídica en los tribunales, en las fiscalías. Vos, viendo el tema de la trata y virtualidad, consideras que con la legislación actual es suficiente o habría que idealmente ir pensando en alguna modificación de la ley de trata que tenemos actualmente?
Coincido con Laura totalmente, porque que el legislador argentino tomó una decisión, que fue definir la explotación a partir de prácticas como eje la escavitud, como eje la reducción a la servidumbre y sus prácticas análogas, y en cada uno de los incisos, tanto en la trata en lo que sería la explotación de la prostitución ajena o la trata en contextos laborales, o en otras formas de explotación ha sido muy generosa, por ejemplo, en lo que es trata sexual habla también de cualquier otra forma de comercio sexual, que es lo que nosotros mas que nada estamos usando para distintas modalidades como por ejemplo la distribución de imágenes explicitas, entonces cambiar las finalidades, por ejemplo y pasarnos a una suerte de números clausus que algunos países por ahí tienen, es decir números clausus quiere decir, bueno yo te digo que trata es esta, esta y esta modalidad, y lo que no sea estas modalidades no es delito.Cambiar a algo así, en un delito que es tan dinámico y que se actualiza tanto, es un riesgo, porque además la trata, la explotación de personas no solo se modifica en función de las economías globales, o la migración, un montón de factores sociales, sino que también con factores tecnológicos, por ejemplo pensemos en lo que es todas las finalidades que tienen que ver con el tráfico de órganos en un mundo en el que va a empezar a haber, por ejemplo, clonación o ya hay, pero aplicada a este tipo de cosas, o mismo lo que está sucedienteo con la maternidad subrogada, son modalidades. Es decir las personas pueden ser explotadas en función de contextos no solo sociales diversos sino también tecnológicos, climáticos y cuestiones incluso asociadas al desenvolvimiento del crimen organizado que son tan dinámicas que ponerlas en una legislación cerrada no resulta recomendable.
Es decir que debieramos poner el eje tanto en la prevención como en la asistencia y no en la tipificación del delito porque, de acuerdo a tus dichos y a los que nos comentaba tu colega Laura Mazzaferri, hoy por hoy alcanzaría para que si los jueces y lo fiscales hicieran un buen uso de esa legislación con la que cuentan podrían sancionar el delito.
Sí.
Y quería volver a algo que mencionaste al principio que hablabas, mientras contabas de esta mutación a la virtualidad hablabas de un nuevo modelo de negocios. Entendiendo a este delito como un negocio, y cuáles serían los riesgos que vos evaluas y cómo se está abordando, porque es tentación para aquellos que no tienen trabajo, con este contexto adverso y demás, tomarlo como un posible emprendimiento, tanto para los jóvenes que no consiguen su primera fuente de trabajo, como para aquellos inescrupulosos que justamente hacen uso de esta vulnerabilidad.
A mí me parece que lo preguntas justo da en la tecla de algo que es propio de todas las formas de explotación en general, es decir, existe un universo posible en el cual la persona de manera autónoma realice esta actividad sin dañar a terceros, porque obviamente es su vida o lo que sea, el problema, siempre, es que los más vulnerables no lo pueden hacer con ese grado de libertad y de autonomía que pareciera promocionarse muchas veces y terminan atrapados por intermediarios y esto que yo digo del modelo de negocios tiene que ver con eso. Es decir, intermediarios que se van llevando la mayoría de la ganancia, entonces lo que comienza siendo, y ahí hay un rol importante de los llamados influencers, hay una plataforma digital que es Onlyfans, la digo porque no hay ningún problema incluso hay estudios afuera sobre esto, en donde hay muchos famosos, influencers y demás, que tienen sus cuentas, y por ahí monetizan y hacen plata de mostrar una foto, no sé, en corpiño por ejemplo, bueno, esa persona hoy decidió subir esa foto en corpiño y mañana por ahí está haciendo una publicidad en otro lado, o está trabajando en una novela. Lo que nosotros definimos como explotación es una situación en la cual vos pasas a depender de una persona a la que le tenes que dar una determinada cantidad de producción diaria, a la que le tenes que entregar todas las contraseñas de tus redes, a la que le tenes que dar acceso al material completo y que además es quien va a cobrar por ese trabajo y eventualmente te va a dar un porcentaje, entonces esa forma de explotación es la que es un caso de trata, que convive con algunas otras situaciones en las cuales autónomamente una persona puede decidir hacer algo. Y eso no es algo nuevo de la trata, ha pasado con la prostitución en su momento, ha pasado o pasa con la mendicidad, ha pasado también con algunas formas de trabajo que pueden ser considerados trabajo esclavo, pero bueno, es decir, la situación en la cual la persona empieza a depender en el qué, cómo y cuándo de la voluntad de un tercero y empieza a restringir su autonomía al punto tal de no poder decidir ya su plan de vida, es decir, que va a hacer en esta semana, que va a hacer la semana próxima. Es decir ese el punto en el cual nosotros ingresamos desde el derecho penal. No en situaciones aisladas y ese es el punto a veces más difícil porque cuando uno quiere hacer prevención le saltan diciendo, ah bueno, pero yo puedo ganar unos mangos, si estoy en mi casa, lo hago yo en mi cuarto, pero no es esa la situación. El riesgo que nosotros queremos hacer saber que existe y que está latente, es el riesgo de la manipulación. Es decir, la idea de, va a venir una persona y va a controlar todo eso, vos no lo vas a controlar, y eso se tiene que saber porque sino el primer descuidado dice bueno, “soy autónomo, soy autónomo” y después no entiende porqué no recibe el dinero, no entiende porqué tiene que cumplir con ocho horas de trabajo o más, porque tiene que hacerlo con una menstruación en curso, o tiene que hacerlo de manera indigna, todas esas cuestiones… sin ir al baño…hemos tenido un caso por ejemplo donde estaban en habitaciones de hotel, pero lo que hacían era…le sacaban la luz al baño y le cortaban el agua, de manera tal de que la persona que estaba haciendo esas sesiones, durante diez horas, si tenía que ir al baño, no se quedara mucho en el baño porque no tenía ni luz, ni agua. Entonces, cosas de ese estilo, de las que nosotros estamos hablando, y que a veces no se sabe, no se difunde.
Ahí aparece el tema de la vulnerabilidad, que es el denominador común de todas las modalidades de trata y esto que a veces nosotros decimos que quienes eran más vulnerables con la trata en su antiguo formato, también lo son ahora con la virtualidad. Más allá de que hay una democratización por el uso de las tecnologías, su difusión y el uso masivo de celulares. Pero nuevamente los sectores más vulnerables lo siguen siendo con esta nueva modalidad.
Claro, totalmente. Y a veces esta idea de “lo hago desde mi casa”, pensemos en eso, que a veces brinda una seguridad que se pierde muy fácilmente en el mundo virtual y, de nuevo, muchas veces es una cuestión generacional que hay que entender que un chico, aunque esté en su habitación, esté en su cuarto, se siente absolutamente en riesgo a través de internet,y esto pasa con la trata, con los delitos de ponografía infantil y pasa también con el bullying y con un montón de otras cosas, es decir, hay un mundo digital que es muy grande y que influye mucho en la vida de las personas y se cometen muchos delitos a través de esas redes que hay que empezar a trabajar para prevenir y después para reprimir y sancionar para que no se sigan cometiendo.
Justamente esto que mencionas me da pie para preguntarte, hablando de los más chicos. Qué cosas le dirías a una familia, a un padre, una madre, que justamente tiene a sus hijos encerrados con un dispositivo y creen que, bueno, como están en su casa están a salvo, qué tendrían que tener en cuenta? cómo alertarlos?.
Es fundamental el diálogo, más que la prohibición, porque a veces prohibir no sirve de nada, los chicos saben perfectamente cómo eludir los controles. Entonces hay que hablar, hay que hacer saber cuales son esos riesgos. A veces cuando uno… nosotros nos criamos de otra manera y sabemos que en la calle por ejemplo hay riesgos, bueno explicar cuales son los riesgos digitales, poder hablar, hay varias organizaciones, por ejemplo una de ellas es “Faro Digital”, después también hay campañas del Gobierno de la Ciudad, del gobierno nacional algunas como “Es con vos en la red” y algunas otras campañas que se han hecho que tienen mucha información para brindarle directamente a los chicos en el sentido de, bueno, cuales son las cosas que hay que difundir y cuáles no, qué sucede cuando uno envía una foto íntima, si eso es o no privado, si la comunicación entre dos en internet es una comunicación privada, y eso también hay que decirlo, porque esa expectativa de privacidad que alguien tiene cuando manda un mensaje, en realidad, no es tal. Entonces poder difundir la información necesaria para que sepan que existen esos riesgos, y que esos riesgos en principio van a estar aunque uno esté con la puerta cerrada de su casa, calentito y aunque todo parezca que está bien. Entonces me parece eso es lo que principalmente hay que empezar a hablar.
Te hago la última pregunta, nos centramos mucho en trata y virtualidad, respecto de una modalidad que es la explotación sexual, nosotros decimos que, a veces, lo que es la captación también funciona para otras modalidades, por ejemplo, los mal llamados trabajadores golondrinas. Y tal vez para dejarlo planteado para más adelante y profundizar sobre otra modalidad, si ustedes están viendo que la virtualidad también empieza a afectar o a formar parte también de, por ejemplo, la trata con fines de explotación laboral, la trata con fines de organizaciones coercitivas, por ejemplo. Si lo tienen presente en otras causas, más allá de las de trata sexual en las que es un elemento casi fundamental.
Hay dos modalidades que son muy muy nuevas, las vemos en algunos casos en Argentina, pero más que nada las estamos viendo a nivel regional. Una tiene que ver con las granjas de estafas virtuales, es decir, personas que son captadas para realizar, bajo circunstancias de explotación y reducción a la servidumbre, estafas virtuales. Esto es algo que realmente es un fenómeno en crecimiento, y si bien ya hay casos a nivel global muy significativos, en Argentina todavía no hemos detectado grandes organizaciones dedicadas a eso, pero sí personas que en situaciones de bastante precariedad lo están llevando adelante. Y la otra modalidad, es la de las mulas financieras, bueno, el concepto de mulas está desaconsejado usarlo porque es un poco agresivo hacia la persona, pero sí se están utilizando personas muy vulnerables que en general están por fuera del sistema financiero, para generar billeteras virtuales o de alguna manera perfiles crediticios o lo que sea y, durante un determinado tiempo a través de esas cuentas de esa persona, pasa muchísimo dinero, que es dinero de financieras, dinero muchas veces sin declarar y esas personas luego son afectadas porque obviamente su nombre, su identidad aparece asociada a casos de lavados de activos y demás. Estas dos modalidades, son propias de la trata laboral, o en principio están más asociadas a formas de trata laboral, y son muchas veces virtuales.
Muchas gracias por tu tiempo, tu predisposición. Seguramente en un futuro te estaremos molestando para seguir conversando sobre estos temas.
Alejandra Mángano:
Fiscal coordinadora de la Procuraduría de Trata y Explotación de Personas (PROTEX). Fiscal a cargo de la Fiscalía en lo Criminal y Correccional Federal N°12.
Se recibió de abogada con un diploma de honor en la Universidad de Buenos Aires y tiene una especialización en derecho penal por la Universidad Torcuato Di Tella, donde además culminó los cursos de la Maestría en Derecho Penal. Cumplió funciones como empleada y funcionaria del Poder Judicial de la Nación y, desde 2009, se ha desempeñado como Secretaria y, luego, coordinadora de la Procuraduría de Trata y Explotación de Personas (PROTEX). También se encarga interinamente de la Fiscalía en lo Criminal y Correccional Federal N°12 y, desde julio de 2017, es coordinadora representante de la Comisión Permanente de Supervisión de la Unidad de Bienes Incautados y Decomisados del Consejo Federal para la Lucha contra la Trata de Personas y para la Protección y Asistencia a las Víctimas. La Dra. Mángano también es docente de universidades nacionales y extranjeras y autora de diversos artículos sobre la temática de trata de personas y criminalidad compleja. En ese carácter, ha participado como experta invitada y panelista en diversas reuniones organizadas por la Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito y de numerosas jornadas de capacitación, debate y concientización sobre el delito en la Argentina y otros países.
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