vera-alberto-saa-2
GUSTAVO VERA Y ALBERTO RODRÍGUEZ SAÁ

El próximo viernes 9 y sábado 10 de diciembre se llevará a cabo en la Pontificia Academia de Ciencias un congreso de alcaldes, gobernadores y legisladores de todo el mundo para tratar la problemática de los refugiados, que ya son más de 125 millones y necesitan una urgente ayuda humanitaria.

De la convocatoria que realizó el Papa Francisco participarán por Argentina el legislador porteño de Bien Común y titular de La Alameda, Gustavo Vera, el gobernador de San Luis, Alberto Rodríguez Saá, y el diputado nacional por esa provincia, Luis Lusquiños, los dos primeros en calidad de expositores.

Entre los alcaldes más importantes del mundo estarán los de Roma, Madrid, Barcelona, Valencia, Ginebra, Zúrich, Amsterdam, Dublin, Nápoles, Frankfurt, Copenhague, Glasgow, Bruselas, París, Milan, Florencia, Manchester, Bonn, Dortmund, Bari, Catania, Zaragoza, Málaga, Lampedusa, Gdansk, Toulouse, Trípoli y Túnez, las dos últimas de distritos africanos.

También participará el presidente de Grecia, Prokopis Pavlopoulos.

“En su carta encíclica Laudato si’, el Papa Francisco llamó a una mayor conversión del corazón hacia ‘los hermanos y hermanas más frágiles’ argumentando que debemos incrementar los esfuerzos para prevenir las crisis humanitarias y, cuando así y todo ocurran, debemos asegurarnos de que nuestra respuesta sea adecuada a la enorme magnitud del desafío y oportuna de acuerdo con la urgencia de la necesidad”, señaló el comunicado de la convocatoria.

 

“Vale la pena destacar que mientras muchas personas hoy se encuentran desplazadas debido a ‘causas naturales’ también hay muchas otras que no son más que víctimas inocentes de acciones y decisiones ajenas, es decir, de circunstancias totalmente evitables. Ya sea que las crisis humanitarias surjan por causas naturales o bélicas, en ambos escenarios se advierte lamentablemente un factor común: la prevención es mejor que la cura”, agregó.

Además, el texto señaló que “por tal razón, el Acuerdo de París de la COP21 sobre el cambio climático puede calificarse con toda justicia como un triunfo humanitario. Jesucristo hizo una promesa revolucionaria: ‘Felices los que trabajan por la paz, porque serán llamados hijos de Dios’. Este es un precepto que contiene un llamamiento universal”.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *