El pasado fin de semana, Palantir Technologies publicó en su cuenta de X un resumen de 22 puntos de su libro manifiesto The Technological Republic, escrito por el CEO Alex Karp y el jefe de asuntos corporativos Nicholas Zamiska. En 72 horas, el texto acumuló más de 32 millones de visualizaciones y desató un debate mundial. No es para menos: lo que se presenta como filosofía política es, en realidad, el programa ideológico de la empresa que construye la infraestructura de vigilancia del Estado norteamericano y que opera en decenas de países, entre ellos los de nuestra región.
Palantir no es una empresa de software cualquiera. Es el proveedor tecnológico del ejército de los Estados Unidos, del servicio de inmigración ICE —responsable de las deportaciones masivas de la era Trump—, y en 2025 obtuvo un contrato de 30 millones de dólares para construir ImmigrationOS, una plataforma de inteligencia artificial diseñada para identificar, rastrear y deportar migrantes. Cuando Palantir habla de “defensa” y de “poder duro”, no lo hace desde una tribuna académica: lo hace desde una facturación que depende de que esas ideas se conviertan en política de Estado.
Leer el manifiesto con esa clave cambia todo.
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I. Lo que dice el manifiesto: un mapa de la ideología
La deuda moral como palanca de negocios
P A L A N T IR
“Silicon Valley tiene una deuda moral con el país que hizo posible su ascenso. La élite ingenieril tiene la obligación afirmativa de participar en la defensa de la nación.”
El argumento parece razonable en su superficie. Pero la trampa está en la operación de restricción que le sigue: la única forma de saldar esa deuda es contribuir al complejo militar-industrial. Toda disidencia, todo debate ético sobre el uso de la IA en la guerra, es reencuadrado como cobardía o traición cívica. Es una operación retórica clásica: convertir un negocio particular en un deber patriótico universal.
El determinismo como cierre del debate
P A L A N T IR
“La pregunta no es si se construirán armas de IA; es quién las construirá y con qué propósito. Nuestros adversarios no harán una pausa para indulger en debates teatrales sobre tecnologías con aplicaciones militares críticas.”
Si el adversario ya lo hace, debatirlo es un lujo que no podemos darnos. Toda pregunta ética sobre las armas autónomas queda descalificada como “debate teatral”. Es la misma lógica que se usó para justificar las bombas de racimo, las minas antipersonales y las armas químicas: en todos los casos la respuesta llegó tarde, pero llegó, en forma de tratados internacionales que pusieron límites al poder ilimitado de la técnica. Palantir quiere que esa conversación no ocurra.
La jerarquización de culturas como cobertura ideológica
P A L A N T IR
“La tentación superficial de un pluralismo vacío y hueco que, en su afán por ser inclusivo, pasa por alto el hecho de que ciertas culturas y subculturas son mediocres, regresivas y dañinas.”
Hay que recordar el contexto: quien escribe esto es la empresa que construyó ImmigrationOS para deportar migrantes, muchos de ellos latinoamericanos. La idea de que ciertas “culturas” son regresivas y dañinas no es filosofía abstracta; es la justificación ideológica de un aparato de persecución. Lo que Palantir llama pluralismo “vacío y hueco” es, precisamente, el reconocimiento de la dignidad igual de todos los seres humanos independientemente de su origen.
El rediseño del Estado bajo tutela corporativa
El manifiesto postula que las empresas tecnológicas tienen el “deber moral” de participar en la defensa nacional, que el servicio militar debería ser obligatorio, y que los funcionarios públicos deben ser reemplazados por modelos de gestión corporativa. Lo que se dibuja es un Estado donde las corporaciones de defensa son co-soberanas: definen la doctrina, construyen la infraestructura, y proveen la cobertura ideológica.
A N ÁL ISIS · TEC NOLOG ÍA Y DEREC HOS H U M A NOS
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II. El Papa Francisco ya respondió: Laudato si’, Fratelli tutti y la ética frente al poder
Resulta significativo —y no casual— que el pensamiento social del papa Francisco haya anticipado con precisión cada uno de los ejes del manifiesto de Palantir. No porque Francisco haya leído a Karp, sino porque las tendencias que hoy Palantir sistematiza llevan décadas incubándose, y la Iglesia las viene nombrando con creciente urgencia.
El paradigma tecnocrático: un diagnóstico exacto
En la encíclica Laudato si’ (2015), Francisco identificó el núcleo del problema con una claridad que hoy parece profética:
La tecnología da a quienes tienen el conocimiento, y sobre todo el poder económico para utilizarlo, un dominio impresionante sobre el conjunto de la humanidad y del mundo entero. Nunca la humanidad tuvo tanto poder sobre sí misma y nada garantiza que vaya a utilizarlo bien.
— LAUDATO SI’, N. 104
Un poder que, carente de una ética sólida, de una cultura y una espiritualidad que realmente lo limite y lo contenga, amenaza y tiene la capacidad de destruir al mundo y al mismo hombre.
— LAUDATO SI’, N. 105
Palantir no sólo carece de ese marco ético limitante. Con su manifiesto, activamente lo destruye: descalifica el debate como “teatral”, jerarquiza las culturas, y convierte la objeción moral en un obstáculo corporativo.
Las armas autónomas: “ninguna máquina debería decidir matar”
Ninguna máquina debería tener la capacidad de decidir sobre la vida de un ser humano.
— PAPA FRANCISCO, ANTE LOS LÍDERES DEL G7, APULIA, JUNIO DE 2024
El documento vaticano Antiqua et Nova (enero de 2025) advierte que la IA en el ámbito militar puede aumentar los instrumentos de guerra “más allá del alcance de la supervisión humana” y condena el desarrollo de armas autónomas letales, haciendo un llamamiento a los líderes internacionales para prohibir su uso en operaciones que pongan en peligro la vida y la dignidad humana. Palantir, en cambio, construye esos sistemas y su manifiesto sostiene que quien se niegue a construirlos está traicionando a Occidente.
Los muros y la jerarquización de culturas: la respuesta de Fratelli tutti
Reaparece la tentación de hacer una cultura de muros, de levantar muros en el corazón, muros en la tierra para evitar este encuentro con otras culturas, con otras personas. Y así, muchos dejan de ser considerados seres humanos con una dignidad inalienable y pasan a ser sólo “ellos”.
— FRATELLI TUTTI, N. 27
Quien mira a su pueblo con desprecio, establece en su propia sociedad categorías de primera o de segunda clase, de personas con más o menos dignidad y derechos. De esta manera niega que haya lugar para todos.
— FRATELLI TUTTI, N. 99
La democracia no se delega en algoritmos
La fraternidad universal y la paz social requieren una buena política que no esté sujeta a la economía, y ésta no debe someterse a los dictámenes y al paradigma eficientista de la tecnocracia.
— FRATELLI TUTTI, N. 177
La dignidad humana no se mide con un algoritmo
No podemos permitir que los algoritmos limiten o condicionen el respeto de la dignidad humana, ni que excluyan la compasión, la misericordia, el perdón y, sobre todo, la apertura a la esperanza del cambio de la persona.
— PAPA FRANCISCO, DIÁLOGOS MINERVA, ROMA, 2023
ImmigrationOS reduce a seres humanos a patrones de datos, perfiles de riesgo, categorías algorítmicas de deportabilidad. La misericordia, el perdón, la historia de vida, la vulnerabilidad, el miedo: todo eso queda fuera del modelo.
A N ÁL ISIS · TEC NOLOG ÍA Y DEREC HOS H U M A NOS
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III. El negocio detrás del manifiesto
Sería ingenuo leer este texto sólo como ideología. Hay una lógica económica que lo sostiene y que lo explica mejor que cualquier análisis filosófico.
| P A R A T E N E R E N C U E N T A
Palantir cotiza en bolsa con un ratio precio/ganancias (P/E) superior a 230. Su principal fuente de facturación son los contratos con gobiernos: ejércitos, agencias de inteligencia, policías, servicios de inmigración. El manifiesto fue publicado días después de que legisladores demócratas del Congreso de EE.UU. enviaran una carta al Departamento de Seguridad Interior exigiendo información sobre el uso de las herramientas de Palantir en las deportaciones masivas. El timing no es casual. El analista Dave Karpf (George Washington University) lo resumió: el mensaje es que Palantir quiere ser el fabricante de armas del próximo siglo. El futuro del negocio bélico es software más IA. |
Dicho en términos directos: cada vez que un gobierno adopta la narrativa del manifiesto —que el debate ético es teatral, que el hard power es inevitable, que ciertas culturas son inferiores— aumenta la probabilidad de que ese gobierno compre las herramientas de Palantir. La ideología y el balance son la misma cosa.
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IV. La amenaza para Argentina y América Latina
Este documento no es una disputa interna del ecosistema tecnológico norteamericano. Tiene implicancias directas para nuestra región.
En primer lugar, el modelo es exportable. La arquitectura de vigilancia que Palantir construye para ICE y el ejército estadounidense es exactamente el mismo tipo de herramientas que gobiernos afines al trumpismo en América Latina pueden importar. El manifiesto les provee el marco ideológico: si se usan para perseguir migrantes, es legítimo; si se usan para vigilar movimientos sociales, es necesario; si se debate su uso, es teatral.
En segundo lugar, la definición de “culturas regresivas y dañinas” es una categoría abierta que puede aplicarse a pueblos originarios, movimientos de derechos humanos u organizaciones sindicales. No hace falta que Palantir nombre a nadie: la lógica hace el trabajo sola.
En tercer lugar, como advirtió el papa León XIV en su primer mensaje para la Jornada Mundial de la Paz (diciembre de 2025), la carrera armamentista impulsada por la IA genera “una espiral destructiva sin precedentes”, marcada por “un proceso de desresponsabilización de los dirigentes políticos y militares, debido a la creciente delegación a las máquinas de las decisiones relativas a la vida y la muerte de los humanos”.
En una región que lleva décadas construyendo mecanismos de justicia transicional después de dictaduras que también se presentaron como proyectos de orden y defensa nacional, las advertencias no pueden tomarse a la ligera.
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Conclusión: el manifiesto que no tolera respuesta
El aspecto más revelador del manifiesto de Palantir no es lo que dice, sino lo que intenta hacer: cerrar el debate antes de que empiece. Quien pregunta si deben construirse armas autónomas es “teatral”. Quien defiende el pluralismo es “hueco”. Quien exige rendición de cuentas a las corporaciones de vigilancia es un obstáculo para Occidente.
La cultura ecológica tendría que ser una mirada distinta, un pensamiento, una política, un programa educativo, un estilo de vida y una espiritualidad que conformen una resistencia ante el avance del paradigma tecnocrático.
— LAUDATO SI’, N. 111
Esa resistencia es exactamente lo que La Alameda y las organizaciones de la sociedad civil practican cada día: exigir que la tecnología esté al servicio de la dignidad humana; que los Estados respondan ante los ciudadanos, no ante los accionistas de las empresas de vigilancia; que las culturas —todas— sean dignas de respeto, y no categorías clasificables por un algoritmo.
El manifiesto de Palantir ya fue respondido. La respuesta llegó antes que las preguntas: está en las páginas de la Laudato si’, de la Fratelli tutti, y en la voz de un Papa argentino que entendió que la casa común se cuida también resistiendo el poder sin límites de la técnica.
Fuentes: Laudato si’ (2015), nn. 104–105, 111. — Fratelli tutti (2020), nn. 27, 99, 172, 177. — Nota Antiqua et Nova, Vaticano (enero 2025). — Papa Francisco ante el G7, Apulia (junio 2024). — Diálogos Minerva, Roma (marzo 2023). — Papa León XIV, Jornada Mundial de la Paz (diciembre 2025). — Palantir Technologies, post en X (abril 2026). — TechCrunch, Fortune, Al Jazeera, TechPolicy.Press (abril 2026).
La Alameda — Abril 2026
