N. de 6 años apareció sano y salvo en Goya junto a su padre, pero el final feliz para el niño no borra la trama detrás de su desaparición: el rol de José Fernández Codazzi, el abogado vinculado al poder que vuelve a quedar bajo la lupa por facilitar el ocultamiento en casos de alto impacto.
Corrientes respira con alivio, pero la calma es tensa. N., el niño de 6 años que mantuvo en vilo a la provincia tras ser arrebatado por su padre en un episodio violento en Esquina, fue hallado hace unas horas sano y salvo en un paraje rural de Goya. Sin embargo, lo que para la justicia parece un caso resuelto, para la sociedad correntina es la confirmación de una sospecha sistemática: el nombre de José Fernández Codazzi vuelve a emerger como el arquitecto de las sombras.
El patrón del desvío
José Fernández Codazzi no actúa como un defensor técnico convencional. Para los investigadores, su nombre es sinónimo de giros inesperados y maniobras de distracción.
En junio de 2024, cuando el país buscaba a Loan Danilo Peña, Codazzi fue señalado como el autor de una operación espuria: trasladar a Laudelina Peña para instalar una hipótesis falsa de accidente, eludiendo el fuero federal.
Hoy, la historia se repite con una rima macabra. Aunque N. ya esté a salvo, los hechos previos al hallazgo son contundentes: tras disparar contra un hombre y huir con su hijo, Josias Santos Regis se refugió en una propiedad de Codazzi. Las cámaras de seguridad y el secuestro de la camioneta del abogado confirman que el profesional no solo es su locador, sino, presuntamente, su facilitador logístico.
El “Abogado del Diablo”: Vínculos y Poder
El perfil de Codazzi se construye en los bordes del sistema legal. No es solo un abogado de pueblo; es un engranaje en una maquinaria de influencias:
* Irregularidades previas: Removido del Registro del Automotor en 2018 y con juicios por peculado a cuestas.
* Conexiones políticas: Un entorno familiar y profesional que roza directamente al poder político provincial y al oficialismo.
* Logística de la huida: En este último caso, la celeridad judicial permitió allanar su estudio y secuestrar su vehículo, elementos clave que habrían servido para que Santos Regis se ocultara en la zona rural de Goya.
Resulta imposible sostener la tesis de la “casualidad” cuando el mismo profesional aparece vinculado a los dos casos de desaparición infantil más conmocionantes de los últimos dos años.
Cronología de una impunidad bajo sospecha
* Junio 2024: Caso Loan. Codazzi irrumpe para instalar la falsa teoría del accidente.
* Julio – Agosto 2024: Laudelina denuncia amenazas del abogado. A pesar de las pruebas, Codazzi sigue ejerciendo con total libertad.
* 3 de Mayo 2026: Santos Regis secuestra a N. El rastro conduce directamente al domicilio de Codazzi en Esquina.
* 4 de Mayo 2026: La justicia allana el estudio del abogado y secuestra su camioneta ante la sospecha de encubrimiento agravado.
* 5 de Mayo 2026 (Hoy): N. es hallado en Goya. El niño está bien, pero el escándalo político y judicial por la protección a su captor apenas comienza.
Una pregunta urgente
¿Cómo es posible que un hombre bajo sospecha de encubrimiento en una causa federal como la de Loan haya seguido operando como facilitador de prófugos? El hallazgo de N. es un triunfo de la presión social y la celeridad policial, pero no debe servir de cortina de humo.
La aparición del niño en Goya, en una zona cercana a la influencia del abogado, refuerza la hipótesis de una red que sabe cómo “mover” personas por la provincia. La pregunta de fondo permanece: ¿Hasta cuándo la justicia correntina permitirá que José Fernández Codazzi siga siendo el hilo conductor de la impunidad? En una provincia donde el poder y actores corruptos del mundo judicial parecen fundirse en un abrazo oscuro, la seguridad de nuestros niños no puede depender de que un abogado decida, finalmente, dejar de esconderlos.
